Cómo limpiar un sofá de piel o de tela

Un sofá de piel es uno de los elementos del mobiliario que más se ensucia y estropea debido a su continuo uso. Con un mantenimiento adecuado y la utilización de los productos idóneos para cada material, podemos prolongar la vida útil de nuestro sofá y hacer que tenga un buen aspecto.

Cómo limpiar un sofá

La solución más habitual es comprar aerosoles y espumas especiales para este tipo de materiales. Son muy fáciles de utilizar, ya que basta con aplicar un poco de producto en seco, dejar actuar y luego retirar con un paño limpio y húmedo. Es ideal para manchas que ya se han secado, aunque existen otro productos que se pueden aplicar en las manchas recientes para así evitar que la sustancia se fije en la piel. Como solución casera, se suele frotar sobre las manchas un paño húmedo mojado en cerveza. Para el mantenimiento del sofá podemos utilizar un trapo húmedo impregnado de la clara del huevo batido a punto de nieve(. Esto, además de mantenerlo limpio, hidrata la piel y la conserva su brillo característico. También puede aplicarse clara de huevo(a punto de nieve) directamente sobre la mancha y dejarla actuar para luego retirar con el trapo, al igual que se hace con la espuma. Otras sustancias naturales que pueden servirnos con la leche o la mezcla de vinagre, linaza y agua. Esta última es especialmente eficaz contra las manchas, y además deja un muy buen aspecto en la piel.

Cómo limpiar un sofá de tela

Si en lugar de cuero, nuestro sofá es de material textil, es importante saber de qué tipo de tela se trata y consultar con el fabricante para darle el tratamiento más adecuado. Como recomendaciones generales, debemos aspirar nuestro sofá de tela semanalmente con la aspiradora para evitar la acumulación de polvo y suciedad, pasar un trapo húmedo y aplicar sal mojada sobre las manchas líquidas recientes. Muchos sofás pueden desenfundarse y lavarse en la lavadora. Esta es la opción ideal para conservar nuestro sofá bien limpio.
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